¿Alguna vez te has sentido como si estuvieras fuera de tu cuerpo? O como si lo que estuvieras viviendo no fuera real. Estas sensaciones son conocidas como despersonalización y desrealización. Estos son procesos muy similares. La

La despersonalización y la desrealización se dan con cierta frecuencia en personas con ansiedad, cuadros depresivos, esquizofrenia o en trastornos psicopáticos, aunque también se encuentra clasificado como una entidad diagnóstica propia que afecta en torno al 1% de las personas.

Es complejo de explicar, y sobre todo de identificar, para las personas que lo sufren. Por ello, y para visualizarlo pensamos que un pequeño testimonio puede ayudar a entender cómo se vive esta experiencia:

Me he levantado como todos los lunes, después de no parar el fin de semana: destrozada. El despertador suena y siento que otra persona lo apaga. Me parece que todavía sigo soñando y que nada es real. Siento que yo no soy yo, que soy algo. Y que el tiempo no pasa….

Para una definición más técnica, el manual de referencia de las enfermedades psiquiátricas (DSM-5) define la despersonalización como la presencia de experiencias persistentes o recurrentes de distanciamiento de los propios procesos mentales (pensamientos, sentimientos, comportamiento o sensaciones) o del cuerpo. Y la desrealización como una experiencia de distanciamiento o irrealidad con respecto al entorno, por ejemplo, tener la sensación de estar como en un sueño. No obstante, en ningún caso se pierde la noción de realidad.

¿Cuáles son los síntomas más habituales?

Este tipo de experiencias a menudo se caracterizan por presentarse también con la sensación de bloqueo emocional, e incapacidad para sentir afecto por personas cercanas u otros sentimientos: miedo, placer, rabia… Se suele experimentar una sensación de desvinculación con el entorno, así como dificultad para acceder a los propios recuerdos. También, pueden tener lugar experiencias corporales anómalas.

¿Por qué una persona puede presentar estas experiencias?

Las experiencias de desrealización y despersonalización forman parte de una categoría más amplia de síntomas conocidos como síntomas disociativos. Se trata de un mecanismo de defensa psicológico que adoptamos para tratar de preservar la salud mental o evitar conectar con ciertos eventos o situaciones que se relacionan con un sufrimiento emocional desbordante.

Es decir, ante un acontecimiento doloroso, abrumador, o al presentarse un conflicto interno que resulta difícil de digerir, la persona puede desconectarse de su cuerpo y sus emociones como vía para manejar el dolor. Cabe señalar que este mecanismo es automático e inconsciente.

En resumen, la disociación es un mecanismo de defensa que adoptamos de forma inconsciente para protegernos del sufrimiento.

¿Cuándo se producen estos síntomas disociativos?

La exposición a un elevado estrés es el desencadenante más habitual. Puede ser estrés psicológico, como el derivado de experimentar una situación percibida como peligrosa o un riesgo vital, o el estrés generado por la falta de estimulación, que tiene lugar en situaciones de aislamiento. O bien estrés fisiológico, como por ejemplo ante la falta de sueño o el consumo de sustancias.

Estos mecanismos son más frecuentes en personas que han vivido situaciones traumáticas, sobre todo en la infancia. Cabe recalcar que, como la mayoría de los mecanismos psicológicos, estos síntomas disociativos posiblemente fueran útiles en el temprano momento en que se empezaron a poner en práctica, pero con el tiempo dejan de ser funcionales y se vuelven potencialmente problemáticos.

¿Qué debería hacer si tengo este tipo de experiencias?

En primer lugar pedir ayuda probablemente sea la mejor opción, ya que la despersonalización y/o desrealización pueden vivirse con mucho malestar y mantenerlo en el tiempo puede ser muy dañino. Debemos comprender y aceptar un pilar importante: las emociones pueden resultar doloras, pero tanto las más agradables como las más desbordantes, todas ellas, son una fuente de aprendizaje e información esencial.

El ser capaz de entenderlas y procesarlas es vital para que estos síntomas desaparezcan, y ese es uno de los trabajos fundamentales que se realizarán en terapia.

Si te ha gustado, ¡no dudes en decírnoslo! Y si te ha surgido alguna duda ponte en contacto con nosotros. Puedes hacerlo a través de nuestro correo: info@psience.es.

Psicólogo online. Psicólogo a domicilio. Psicólogo en Arroyomolinos. Psicología para niños, adolescentes y adultos.

Dejar un comentario

Deja un comentario

Descubre más desde Tu equipo de Psicólogos en Arroyomolinos

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo