Cada 10 de octubre desde el año 1994 se celebra el Día Mundial de la Salud Mental en más de cien países. La celebración de este día surge como una iniciativa para dar visibilidad a los problemas de salud mental, para sensibilizar a la población, para prevenir, para desestigmatizar la enfermedad mental, el sufrimiento psicológico y el malestar emocional, para normalizar el acto de pedir ayuda y recibir asistencia de los profesionales de la salud mental.

Implica el reconocimiento por parte de la sociedad de la existencia de una dimensión mental de la salud y la enfermedad, alejando el sufrimiento y el malestar de una perspectiva moral para acercarla a un criterio científico y sanitario. Supone ese primer paso hacia una ruptura de los tabúes y prejuicios asociados a la mal llamada “locura”, a la aceptación del malestar psicológico como elemento presente en cada uno de nosotros, en la sociedad, y a la normalización de la atención y el cuidado de este malestar y sufrimiento.
No obstante, a pesar de estas bonitas palabras, la situación de la salud mental en nuestro país es todavía cuando menos mejorable:
El 20% de la población está afectada por algún trastorno mental y las cifras van en aumento. La OMS calcula que existe un psiquiatra infantil por cada millón de menores. Alrededor de 900.000 personas se suicidan cada año en el mundo, es decir, más de 100 personas a la hora, una o dos personas se quita la vida cada minuto, son cifras alarmantes y aún hay más…

Aproximadamente 1 de cada 4 personas en el mundo sufre algún trastorno mental y uno de cada 2 pacientes que acude a atención primaria presentan síntomas de depresión o ansiedad. Síntomas que en la mayoría de los casos no son atendidos por un especialista, puesto que son pocos los profesionales que recomiendan la ayuda psicológica. ¿Por qué? Porque como sociedad no hemos puesto de relieve la salud mental y para la atención psicológica no hay recursos. La mayoría recibe como respuesta sólo la prescripción de fármacos, ansiolíticos y antidepresivos, que además, son prescritos por médicos de atención primaria, y no por psiquiatras.
En consecuencia, España se ha convertido en el sexto país de la OCDE en consumo de antidepresivos, que según la Agencia Española del Medicamento, su consumo se ha triplicado desde el año 2000. En cuanto a los ansiolíticos, se calcula que son consumidos a diario por alrededor de unos dos millones de personas en España: una cantidad de gente mayor que la propia prevalencia de los trastornos de ansiedad. Es decir, hay más personas tomando ansiolíticos que personas diagnosticadas con algún trastorno de ansiedad. Este porcentaje de consumidores aumenta conforme avanza la edad, llegando a 1 de cada 10 mujeres de entre 35 y 64 años, y se dispara entre la población mayor de 65 años alcanzando el 38%.

La gente parece preferir consumir fármacos antes que reconocer y abordar sus problemas. La búsqueda de soluciones inmediatas, automáticas y sencillas sitúa a los psicofármacos como el remedio estrella. O tal vez sea que España es uno de los países europeos que cuenta con menor número de especialistas en salud mental, psicólogos y psiquiatras, por habitante.
La OMS lo sabe y nosotros como profesionales también: identificar a tiempo los trastornos mentales permite establecer tratamientos e intervenciones integrales y eficaces. BASTA de silenciar el malestar, los síntomas y los trastornos. NORMALICEMOS ir al psicólogo.
La salud mental es un estado de bienestar, importante, necesario y que tenemos que cuidar, la salud mental no es signo de debilidad, no es sentirse bien constantemente, no es algo de lo que debamos avergonzarnos ni algo que debamos esconder, la salud mental no es un privilegio, es un DERECHO.

Está en nuestra mano cambiar esta situación, TODOS podemos poner nuestro granito de arena, ¿cómo? Empezando por uno mismo: Normaliza la salud mental, cuídate, pide ayuda, ponte en manos de profesionales y únete al movimiento de visibilización de la salud mental que se está creando en las redes y en el que llevamos trabajando tanto tiempo. Unámonos cada día para generar ese cambio que necesitamos y no sólo cada 10 de octubre. Este año se han sumado al movimiento multitud de personas influyentes y profesionales, como el equipo de Somos Estupendas, que te animan a expresar cómo te sientes o cómo te has sentido y al que nos sumamos (#asímesiento). ¿Ya sabes cómo poner tu granito de arena?
Y para terminar, no gustaría recordar, una vez más, que la OMS define la salud como un estado de completo bienestar físico, MENTAL y social, por lo que “no hay salud sin salud mental”.
«ABRE MENTES, CIERRA ESTIGMAS».
Celia López Pérez & David Alonso Vidal
Psicólogos sanitarios de Psience.

