Aunque para algunas personas viajar es una oportunidad de descanso y desconexión, para otras puede suponer un estado de gran preocupación y ansiedad.
Párate un momento y piensa, ¿sientes con frecuencia inseguridad, temor o inquietud al pensar que tienes que coger el coche?
Si es así puede que nos encontremos ante un caso de fobia a conducir, o lo que denominamos Amaxofobia.

Identificando la Amaxofobia
¿Cómo puedes identificar si los síntomas corresponden con esta fobia? Varios autores han recogido tres niveles de respuesta que ayudan a detectar la presencia del miedo a conducir:
- Nivel cognitivo: la persona tiene pensamientos catastrofistas relacionados con sufrir un accidente, experimentar un ataque de pánico o perder el control.
- Nivel emocional o fisiológico: la persona experimenta ansiedad, tensión muscular, rigidez, aumento del ritmo cardíaco, sudoración, náuseas, diarrea, mareo, sensación de flojera en brazos o piernas, visión borrosa, etc.
- Nivel conductual: la persona evita conducir o conduce sólo si se dan algunas circunstancias específicas como pueden ser conducir acompañada, conducir sólo por algunas vías, llevar medicación, conducir a baja velocidad, etc.
Es importante considerar que no todas las personas muestran los mismos síntomas ni con la misma intensidad. Cada persona, según su estilo de afrontamiento, predisposición biológica o experiencia, se muestra más vulnerable a un síntoma u otro.
Sin embargo, si es algo que te preocupa a ti y que resulta incapacitante, sobre todo en estos momentos donde viajar se convierte en algo más habitual, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.
La psicoterapia puede ayudarte a entender que función cumple este miedo, cuál es su origen y cómo puedes aprender a gestionarlo de forma que te sientas libre para realizar cualquier actividad que implique la conducción.
Clara Márquez Gonzalo.
Psicóloga Sanitaria de Psience.

