El burnout deportivo hace referencia a cuando te «quemas» de tu deporte.
Esto puede acarrear una pérdida del interés por seguir practicándolo, ya sea a nivel de competición o incluso hasta el punto de querer abandonarlo del todo. Debido al burnout, el deporte ya no va a generar esas sensaciones positivas por las cuales empezaste a practicarlo (¿aún las recuerdas?, ¡Pues nunca las olvides!).
Pueden ser varios los factores que te hagan padecer este síndrome, entre ellos;
- Excesiva auto-exigencia.
- El sobre-entrenamiento.
- Presiones externas (algo que suele ocurrir en edades más tempranas por parte de la familia, entrenadores o compañeros/as).
- La presión a la que ellos mismos se somenten.
- Largos períodos donde uno se siente “estancado”.
- Tener unas expectativas demasiado altas sobre tu carrera deportiva.
Muchas veces en mi trabajo encuentro deportistas que creen que pensar 24 horas en el deporte, así como realizar entrenamientos «infinitos», es lo que más rápido te va a llevar a tus metas.

Sin embargo, todo ese entrenamiento mental y físico «infinito” va a tener un coste tanto físico como psicológico, que en la mayoría de casos consigue precisamente lo contrario. Creo que hay un denominador común en la preparación, tanto a nivel físico/táctico/técnico como psicológico, y es que no debe primar el entrenar o pensar “MUCHO” en la próxima competición. Se trata de hacerlo “BIEN” en ambas.
Por eso es tan importante, tanto el entrenamiento psicológico y deportivo (con profesionales del ámbito), como el descanso de ambos. Esto va a facilitar que llegues en las mejores condiciones a tus competiciones y evites una posible desmotivación exacerbada en medio de ésta.

Además, es igual de importante el que estés atento/a a las posibles señales que tu cuerpo te pueda enviar para decirte que algo no va bien. Lesiones continuas, irritabilidad, desmotivación, apatía, sentimientos de tristeza y frustración continuados, etc. No olvides que el cuerpo es muy sabio y cuando algo no va bien suele enviarte mensajes para hacértelo saber. Hacer oídos sordos a estos mensajes puede traer consecuencias desastrosas para tu salud.
Una carrera deportiva no es un sprint, es una prueba de fondo, no se trata de correr “RÁPIDO” por tus sueños, sino de hacerlo “BIEN”; con pasos firmes y teniendo siempre en cuenta que es muy posible que haya momentos difíciles donde todo se ponga cuesta arriba.
En esos momentos en los que todo se ve negro, no te des más «caña» a ti mismo/a. Primero coge aire, relájate, date un respiro, no tomes decisiones precipitadas y ya luego, ¡continúa!
Si quieres saber más, o crees que te podemos ayudar, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.
José García Donate
Psicólogo Sanitario y Deportivo de Psience


Mando mis felicitaciones a los creadores de contenido de esta página, contendido sumamente profesional. Enhorabuena