Desde Psience hemos decidido bucear en el océano de los celos, parejas, confianza… Para dar un poco de oxígeno, ya que (sobre todo en RRSS) vemos, no sin cierta frustración, como se condena a las personas que sienten esta emoción de manera intransigente. Por ello, venimos a explicar que:

Ninguna emoción es negativa.

Y que ni tú ni yo podemos elegir no sentir celos. Si fuese así, ¿crees que a alguien le gustaría sentir voluntariamente esta emoción? Para dejarlo más claro, todas las emociones (sí, incluso los celos) nos ayudan en distintas situaciones. El “problema” es cuando estas emociones tienen un nivel de intensidad abrumador y nos crean malestar. Y aquí, sobre todo en la sociedad en la que vivimos de gratificación inmediata, le damos a nuestra mente la respuesta más fácil en vez de la mejor. En lugar de sentir y entender este malestar, queremos quitárnoslo de encima como si de un picor molesto se tratara.

Y ¿cómo llamamos a estas conductas que buscan ese alivio de forma imperativa?

Conductas disfuncionales o de evitación.

Reiterándonos en lo dicho párrafos más arriba, no podemos elegir sentir o no sentir, pero sí como actuar o afrontar diferentes escenarios. Que los celos son un sentimiento que genera mucho malestar es algo sabido por todos. Por ello, se llevan a cabo conductas como discutir, pelear, espiar, controlar… siempre con el fin de que este sentimiento cese.

Para entenderlo mejor pongamos un ejemplo:

Estás en una fiesta con tu pareja, vas al baño y a la que vuelves te encuentras la situación de que tu pareja está riéndose y hablando con otra persona. Tu cuerpo galopa hacia sentimientos como ansiedad, inseguridad, celos y tristeza. Ante semejantes sentimientos tú te acercas, quizá dispuesto a “montar una escena”. 

Te estarás preguntando: ¿por qué actuamos así?

El montar una escena pretende aliviar los sentimientos de celos e inseguridad en ese momento. Es paradójico, pero cierto, que cuando respondemos con ira liberamos parte de la presión que llevamos dentro. Pues debido a ese “alivio” que llega a nuestro cuerpo (como si de comida rápida se tratara) nos “enganchamos” a este tipo de procedimientos y no dejamos de repetirlos. Sin embargo, no sólo no funcionan, sino que pueden generar un problema mayor en la relación.

Toca el momento pararnos y pensar:

¿Qué efecto tienen a largo plazo este tipo de comportamientos, en ti, en tu pareja y en vuestra relación?

Si acabamos de ver que sentir celos no es malo, ¡¿qué puedo hacer cuando los siento?!

Todos y todas podemos aprender a relacionarnos y manejar nuestras emociones y conductas. En este caso, conductas motivadas por los celos. Piensa que las emociones vienen y van, por ello, no debemos etiquetar a una persona como celosa. No es algo que se vaya a quedar con ella como si de una extremidad más se tratara.

Es importante saber cómo comunicar estos sentimientos y aceptarlos. Un psicólogo puede ayudar ante estas conductas y dar las herramientas necesarias para manejar las emociones y pensamientos.

Si tu pareja está teniendo conductas celosas, tal vez posicionarte con una actitud asertiva pueda tranquilizar estos pensamientos. Explícale cómo te sientes ante situaciones de control:

“cuando controlas todo lo que hago, me entristezco y me agobio”

Ahora bien, ¡hay que saber reconocer los límites y saber cuándo es el momento de abandonar una relación!

Si sientes que necesitas ayuda para gestionar tus emociones, el equipo de Psience estará encantado de escucharte. Ponte en contacto con nosotros sin compromiso.

Psicólogo online. Psicólogo a domicilio. Psicólogo en Arroyomolinos. Psicología para niños, adolescentes y adultos.

Dejar un comentario

Deja un comentario

Descubre más desde Tu equipo de Psicólogos en Arroyomolinos

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo