¡Aaay el amor! (el lector acompañe esta frase con un suspiro).
Qué fácil resulta enamorarnos y que difícil amar. Y es que eso del amor romántico es una quimera que tenemos muy instaurada en esta época y, sobre todo, en la cultura occidental.
Esta quimera que ha sido ido alimentada con películas de Disney, roles de género, canciones, novelas… Ha dado lugar a incontables mitos y cuentos que nos poseen y se filtran en la mentalidad de la sociedad hasta convertir el amor y las relaciones en algo engañoso.
Esto ha provocado un modelo de conducta amorosa que nos empuja a sentimientos y emociones preestablecidas, y digamos que no muy sanas.
Y, ¿por qué decimos que el amor romántico es un mito?
Primero, entendemos por mito a una creencia compartida por una cultura o sociedad, la cual la acepta como verdad. Estas creencias afectan a la percepción de aquello que nos rodea, incluyendo las personas con las que nos relacionamos.
Cada individuo tiene su propia “mitología del amor”, ya que cada uno ha tenido diferentes experiencias personales, familiares… Pero, al final, los medios de comunicación, cine, literatura, nos llegan de la misma manera a todos.
Esto hace que se introduzcan ideas en el marco mental de la sociedad, como por ejemplo, que el amor verdadero dura para siempre, que solo existe una persona en el mundo para nosotros, o que los celos son una demostración del amor más intenso.
¿A qué deriva todo esto?
El mito del amor romántico puede conducirnos hacia una situación de dependencia emocional en la que creemos que debemos soportar algunos tipos de violencia bajo el lema de que el amor todo lo puede. Y bajo este eslogan las personas normalizan acciones destructivas dentro de las relaciones de pareja.

Y qué es un mito sin sus “monstruos”.
La media naranja y el amor a primera vista son algunos de los monstruos de este cuento. Hablemos de ellos más detalladamente.
La media naranja: este paradigma nos cuenta que solamente existe una persona para nosotros, de los 7.700 millones de individuos que vivimos en el globo. Si esta idea se ha instaurado en la cabeza y ha echado raíces en la mente de una persona, seguramente ésta se aferre ciegamente a un vínculo bajo la idea de que, de esos 7.700 millones de personas, solo haya una destinada a ser “su persona”.
Y si creemos que los solteros o solteras se libran de este “monstruo”, estamos confundidos. Y es que esta creencia puede desembocar en la frustración de querer buscar a esa persona perfecta, hecha a medida para ella.
El amor a primera vista: también conocido como “flechazo”, donde el azar interfiere en la vida de dos personas destinadas a enamorarse provocando un encuentro entre ellas (como si del mismo Cupido se tratara). Obviamente no queremos decir que la atracción no exista y a menudo suponga el punto de partida de una relación, pero oye, que ignorar relaciones con un futuro prometedor porque no se haya iniciado por una coincidencia apasionada, posiblemente sea dejar demasiado en las manos de este querubín alado.
¿Cuáles son los mandamientos de este amor romántico?
- Que, en el nombre del amor, todo vale.
- Que, en el nombre del amor, todo se perdona.
- Que, en el nombre del amor, se daña.
- Que, en el nombre del amor, me perteneces.
- Que, en el nombre del amor, solo hay tiempo para la otra persona.
- Que, en el nombre del amor, te olvidas de ti.
¡Importante! Si sientes que has experimentado alguno de estos “mandamientos”, es importante que lo compartas y pongas freno a la situación. Así como si consideras que es la persona que te acompaña la que ejerce alguno de estos comportamientos, compártelo con él o ella.
Si quieres información realista sobre el amor y las relaciones, puedes consultar este documento. El equipo de Psience estará encantado de aclararte las dudas que puedan surgirte, así que no dudes en ponerte en contacto con nosotors.

