“No puedo llorar”, me decía el otro día una persona a la que acompaño en terapia, así que yo le pregunté por qué. “Porque si lloro se van a enterar, y no soporto que me vengan a decir que no llore, que no pasa nada…”, respondió, y continuó diciendo: “para eso prefiero aguantarme. Además me …
