Es el tratamiento de elección para los problemas psicológicos, como el estrés,la pérdida de bienestar emocional, los problemas en la relación con los demás y con nosotros mismos, y también para la mayoría de los trastornos mentales, como la ansiedad, la depresión, o las adicciones. Se trata de un encuentro personal donde la comprensión, confianza, apoyo y empatía que ofrece el psicólogo, facilita la comunicación de la persona, para entender sus vivencias y preocupaciones.
El objetivo del proceso psicoterapéutico es desarrollar estrategias para el cambio a través del trabajo en equipo entre paciente y terapeuta. Además de ser un tratamiento de primera elección, tiene una excelente relación coste-beneficio, y ningún efecto secundario.

¿Cuánto dura el proceso?
Aunque siempre depende de cada caso, cada problema y cada paciente, los formatos de psicoterapia breve suelen durar en torno a 12, 16, o 20 sesiones; los casos de problemas graves o crónicos pueden implicar tratamientos mucho más largos.
Por lo general, el proceso psicoterapéutico se estructura en tres partes.
La primera, la evaluación, requiere recoger la mayor cantidad de información posible. En esta fase el terapeuta juega un papel más activo. Una ordenación, y devolución de esta información, junto con el establecimiento de los objetivos de la psicoterapia, sirven de transición entre la primera y la segunda fase.
La segunda fase consiste en la introducción de cambios por parte del paciente, y la aplicación de estrategias y técnicas por parte del terapeuta. Esta suele ser la parte más larga, y difícil, del proceso psicoterapéutico, y requiere un papel más activo por parte del paciente.
La tercera fase sirve de cierre de la psicoterapia, e incluye la programación de unas pocas sesiones de seguimiento a largo plazo.
¿A quién puede ser útil?
Algunos problemas frecuentes que se pueden beneficiar del tratamiento psicológico:
Depresión y problemas del estado de ánimo.
Trastornos de Ansiedad.
Problemas de adicciones (a sustancias, tecnologías, adicciones comportamentales, etc).
Pérdida del bienestar psicológico (estrés, malestar emocional, acontecimientos vitales, conflictos, etc)
TDAH en personas adultas.
Trastornos de la conducta alimentaria.
Obesidad, sobrepeso.
Trastorno Obsesivo Compulsivo.

Sin embargo, no es necesaria la presencia de un trastorno para pedir ayuda a un profesional. Las razones por las que se puede acudir al psicólogo son diversas:
Cuando tengo sensación general de malestar, tristeza o sufrimiento que se prolonga en el tiempo y siento que no logro salir adelante.
Cuando tengo un problema concreto que me causa dolor o me preocupa, y no sé cómo afrontarlo.
Cuando mis relaciones familiares o sociales, se van deteriorando, y no sé qué hacer para mejorarlas, o no tengo ganas o fuerzas para hacerlo.
Cuando siento la necesidad de crecer como persona o sentirme mejor conmigo mismo y me siento bloqueado o no encuentro las estrategias adecuadas.

En Psience – Psicología Aplicada a la Salud desarrollamos nuestros propios planes de tratamiento individualizados para cada caso, integrando elementos de diferentes perspectivas y corrientes psicológicas. Principalmente, cognitivo conductual, terapias de tercera generación, terapia cognitiva analítica, enfoques interpersonales y narrativos, integrando los componentes más indicados para el tratamiento de cada paciente.
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