En el momento histórico de Pandemia que atravesamos, es importante que nos preguntemos cómo está afectando esta época a las personas que se ven sometidas a cualquier tipo de violencia.
En concreto me quiero detener en el acoso escolar (bullying).

¿Qué entendemos por acoso escolar?
El acoso escolar es definido como el abuso de poder ejercido a través de distintos tipos de violencia, que puede ser física, verbal o psicológica, que se da entre estudiantes en el contexto escolar o a través de las redes sociales (ciberacoso o ciberbullying).
Diferentes estudios concluyen que el confinamiento ha supuesto un nuevo miedo y riesgo para el menor. El agresor se ha adaptado al entorno digital y las nuevas formas de violencia se dirigen, por un lado, a excluir al acosado expulsándolo de los grupos de chat o ignorando sus comentarios, y por otro, atacándolo a través de redes sociales o subiendo fotos para reírse de él.
Es importante destacar el importante papel que desempeñan los profesores a la hora de detectar y ayudar a la víctima. En la crisis sanitaria en la que nos encontramos, algunas publicaciones concluyen que esta labor se ha visto mermada, pues a través de la pantalla y con horas limitadas de acceso es complicado que se sigan las pautas que se seguirían en el centro educativo. Por ello, los docentes se muestran cada vez más dudosos sobre cómo actuar.

Actualmente se han creado grupos burbuja en las clases. Esto ha supuesto que el número de alumnos sea más reducido y que los menores no puedan relacionarse con compañeros que estén fuera del grupo. El problema reside en que víctima y acosador coincidan en el grupo, pues esto puede incrementar la ansiedad de la víctima, atrapada en un grupo reducido y sin poder contar con otros menores en los que apoyarse fuera de este núcleo. También es más fácil que el acosador influya en los demás compañeros siendo “contagiados” por éste y así conseguir su objetivo.
Otro desencadenante de acoso en esta crisis sanitaria, que pasa desapercibido pero sin embargo es importante que lo tengamos presente, es el señalamiento del menor que ha dado positivo en COVID. Transmitir a los menores el mensaje de que deben mantener la distancia de aquel que ha dado positivo puede generar rechazo hacia los que han estado expuestos o contagiados, y este rechazo se puede mantener aunque ya se hayan dejado atrás la cuarentena o la enfermedad. Es importante tener en cuenta todas estas circunstancias para que podamos prevenir y permanecer atentos, así como transmitir a los menores estrategias de afrontamiento sin estigmatizar a los que padecen la enfermedad, sino transmitiéndoles una serie de preguntas para fomentar la empatía hacia el otro:
-¿Cómo crees que se siente al tener esta enfermedad?
-¿Cómo crees que te sentirías si tú la tuvieses?
-¿Por qué no le preguntas cómo se encuentra? ¿Qué está sintiendo?
-¿Te sientes sólo? ¿Quieres que hablemos?
Esta serie de preguntas pueden ayudar a empatizar con quien ha estado expuesto al virus o padece la enfermedad, en vez de crear una estigmatización hacia él.
¿Cómo podemos prevenir el acoso escolar?
Es esencial explicar a los menores y adolescentes qué es el acoso, cómo enfrentarlo y la importancia de comunicarlo, nunca tolerarlo. Transmitir el mensaje de que toda forma de violencia es intolerable.
Es muy importante fomentar en el menor que no sea partícipe si ve cómo otros compañeros rechazan, critican, insultan o ridiculizan a otro menor. Es posible que la situación de éste sea complicada, ya que se encuentra en un dilema interno que puede no saber afrontar, o percibirse sin habilidades para poder comunicar lo que está sucediendo y no convertirse en partícipe, pues siente que si informa, se puede convertir en “chivato” e incluso convertirse en víctima.
Es vital señalar que el hablar con un adulto de confianza (padres, profesores etc.) es indispensable, ya que es la manera de tratar de frenar el acoso pues el adulto puede tratar de aportar herramientas, estrategias, ayuda y consuelo. Proporcionar esa confianza al menor y dejarle ese espacio donde se sienta seguro. Enseñemos a los menores a ayudar a otras víctimas, fomentando la empatía, la colaboración y la escucha entre iguales.

¿Qué síntomas puede presentar un menor víctima de acoso escolar?
Pueden presentarse problemas en diversas áreas psicológicas:
-Manifestaciones cognitivas como dificultades de memoria, concentración, atención y peor rendimiento escolar.
-Síntomas relacionados con la ansiedad y la activación: mantenerse constantemente en un estado de alerta, nerviosismo, agitación, irritabilidad, problemas de insomnio, pesadillas, cansancio o falta de apetito.
-Somatizaciones, frecuentemente dolores de cabeza, de tripa, o malestar generalizado.
-Problemas interpersonales, como aislamiento social, apatía, introversión, . Además de conductas de evitación o huida como el absentismo escolar y rechazo a ir al colegio o a juntarse con otros menores.
-Síntomas emocionales: sentimientos de culpa, llanto incontrolado, pesimismo, respuestas emocionales intensas y extremas, miedo a estar sólo.

¿Qué puedes hacer?
Si tú, como padre o madre, familiar o docente, detectas algún tipo de sintomatología en el menor o adolescente es importante que dialogues con él o con ella. Transmítele seguridad, fomenta su autoestima, y sobre todo nunca niegues o pongas en duda lo que le está ocurriendo. Si el menor o adolescente ha decidido contarlo hay que entender la dificultad que seguramente ha supuesto para él y el hecho de no tenerlo en consideración podría disminuir su autoestima, hacerle sentir aún más solo de lo que siente que está, y no saber cómo salir de esa situación.
Si crees que tú o alguien que conoces puede estar sufriendo acoso escolar, no dudes en contactar con nosotros. Te ayudaremos a enfrentar esta situación y salir adelante.
Elena Marín Greco.
Psicóloga colaboradora de Psience.


El artículo de Elena Marín nos introduce en un problema que se ha convertido en un drama para muchas familias . Nos da ideas para atajar esta terrible experiencia que viven muchos niños y niñas.